Los trabajadores de la histórica planta fabril registraron atrasos salariales de un año y medio y recibieron solo $100.000 en las últimas tres semanas. La UOM denunció el rechazo de cheques por más de $1.000 millones y la falta de asistencia legal de la empresa en las audiencias.
La crisis de la fábrica de tractores Pauny se agravó este martes en la localidad cordobesa de Las Varillas tras un reclamo por salarios atrasados y la denuncia de despidos. El conflicto afecta de manera directa a una planta que cuenta con una dotación cercana a los 500 trabajadores.
Los empleados arrastran cerca de un año y medio de irregularidades que abarcan pagos fuera de término, suspensiones y problemas en la liquidación de vacaciones. Según advirtió el delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Lucas Sarmiento, las familias atraviesan una situación límite, habiéndose depositado únicamente $100.000 por cada operación durante las últimas tres semanas.

Aunque existía un acuerdo para no trabajar lunes y martes a cambio de una compensación porcentual, la firma comunicó que suspendería las tareas durante toda la semana argumentando falta de trabajo asignado. Posteriormente, este martes se impidió el ingreso a cuatro empleados bajo el argumento de despidos con causa y se dejó fuera del predio a los representantes gremiales.
Desde el gremio alertaron que la firma acumula cheques rechazados por más de $1.000 millones desde octubre y sostiene deudas abultadas con entidades bancarias. El representante de la UOM remarcó que el impacto del freno productivo compromete el abastecimiento de insumos en empresas proveedoras y paraliza el comercio local de Las Varillas.



