La joven, nacida en Florida y de familia brasileña, había obtenido su licencia aérea antes que la de conducir y acumulaba más de 1.300 horas de vuelo para el moemnto del accidente en Florida.
Nathalia Gadelha, de 20 años, fue identificada como uno de los copilotos del jet privado que se estrelló en el condado de Palm Beach, al norte de Miami. La joven, originaria de Florida, obtuvo su licencia de piloto a los 17 años cuando aún estaba en la secundaria y, hasta el momento del accidente, había acumulado más de 1.300 horas de vuelo.
Su madre, Camilia Gadelha Corteleti, y su padrastro, Thiago Corteleti, confirmaron que ella era la copiloto de la aeronave Learjet 60. En declaraciones a CNN Brasil, Camilia habló sobre el rol de su hija a bordo: “Era copiloto y no podía tomar decisiones”. Además contó que su hija habría cumplido 21 años en enero, llevaba nueve meses trabajando como piloto comercial. A la joven le apasionaba volar desde muy pequeña, algo que heredó de su padre, que es piloto de ocio.
No sabía conducuir pero sí volar
En octubre de 2023, Gadelha con tal solo 17 años obtuvo su licencia de piloto privado, una credencial que habilita volar aeronaves de uno no comercial. Lo hizo mientras cursaba el último año en West Boca Raton High School, sin haber obtenido aún el carent de conducir.
Durante una entrevista concedida ese mismo año a CBS12, la joven describió con humor esta situación: “La gente dice ‘¿no puedes manejar?’ y yo les digo ‘sí, pero puedo volar'”.

El vínculo por la aviación había comenzado desde su infancia en Boca Ratón. Según relató su madre a The New York Times, a su hija le gustaba ir al aeropuerto de la ciudad para observar los despegues y aterrizajes de los aviones. Con solo 12 años manifestó su deseo de ser piloto.
En el año 2020 comenzó con sus primeras lecciones formales, acompañada de su padre, quien había aprendido a volar en 2018 por su afición con las aeroanves. El costo de la licencia incial estuvo financiada por el programa Aviation Academy del Distrito Escolar de Palm Beach County (School District of Palm Beach County), una iniciativa que había incorporado durante ese año las certifiaciones de vuelo para los estudiantes.
Un futuro por delante
Luego de graduarse de West Boca Raton High School, Gadelha continuó su formación enn American Flyers, una escuela de vuelo con base central en Adison, Texas, auqnue también funciona con una sede en Pompano Beach, Florida. En ese lugar fue donde profundizó su preparación y amplió sus certificaciones.
La joven, compartió una publicaciones en redes sociales junto a su pareja, Justin, en la que destacó que ambos, con menos de 21 años, ya contaban con licencia comercial, habilitación multimotor, certifiación de vuelo por intrumentos y título de instructor de vuelo.

De la misma forma, su madre indicó para el New York Times que su hija se había desempañado para Upper Jets, una compañía de vuelos chárter privados con base en Fort Lauderdale.
El sueño de Nathalia era poder convertirse en piloto comercial de aerolíneas. Durante la entrevista realizada en 2023 con CBS12, comentó que eligió ese camino porque quería diferenciarse: “Me gusta ser diferente a todos, así que para mí es genial que no sea algo tan común”, señaló según el medio. Con 20 años, ya formaba parte de la tripulación de vuelos ejecutivos, un cargo que demanda habilitaciones avanzadas respecto a una licencia privada estándar.
La investigación continúa
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad de Transporte (NTSB) continúan a cargo de la investigación oficial del accidente. Los organismos son los órganos responsables habituales de determinar las causas de los siniestros aéreos en territorio estadounidense. Por su parte, la NTSB se encarga de la investigación de seguridad y emite conclusiones y recomedaciones, mientras la FAA ejerce funciones de regulación y pervisión de la aviación civil.
En este momento se encuentran en fase preliminar. Los resultados definitvos de la investigación pueden demorar meses, debido a que el proceso incluye el análisis de las cajas negras (registros de datos del vuelo y voz de cabina), la reconstrucción de la trayectoria de la aeronave y la revisión de los registros de mantenimiento y habilitaciones de la tripulación.
Hasta el momento, las autoridades no han atribuido responsabilidades ni determinado una causa del accidente.



